Hace casi dos semanas, me cambié de casa por tercera vez desde que me casé, para vivir en Amherst, Nueva York, para acompañar a mi marido mientras cursa sus estudios de postgrado en la Universidad de Buffalo. Estamos a 1 hora y 20 minutos de Palmyra NY, y de varios sitios históricos de la iglesia a la cual pertenezco, La Iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días. Cualquier persona que sea miembro de la iglesia me comprenderá que uno de los primeros lugares que quería visitar es la Arboleda Sagrada.
Según nuestras creencias, pertenecemos a la misma Iglesia que instituyó el propio Jesucristo mientras estuvo en la Tierra. Esa Iglesia se perdió por mucho tiempo, y en el mundo moderno fue restaurada por un profeta llamado José Smith. La Restauración se inició con la aparición de Dios y Jesucristo al profeta José Smith, evento al cual conocemos como La Primera Visión. Y sí, la Primera Visión ocurrió en la Arboleda Sagrada, y yo hoy estuve allá. Parece una historia increíble, pero para mí lo increíble es que yo estuve allá hoy.
En resumidas cuentas, José Smith era un joven de 14 años que buscaba saber a cuál iglesia unirse. Al buscar guía en la Biblia, libro que siempre fue considerado escritura para su familia, encontró un pasaje que dio respuesta a su inquietud. En el libro de Santiago 1:5 leyó: "Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada." Entonces decidió buscar un lugar apartado y tranquilo, el bosque que estaba cerca de su casa, y oró a Dios, y para su sorpresa se le apareció Dios y Jesucristo. Hay un video de La Restauración aquí. Y hay otro más corto aquí. Y aquí está la versión musical.
En el mismo sitio está una réplica de la casa de José Smith, la granja de su familia, y otra casa donde vivió cuando tenía alrededor de 21 años.
Visitar este lugar no es sólo un sueño cumplido, sino que fue un recordatorio para mí que puedo encontrar guía, consuelo, y ayuda a mis problemas a través de la lectura de las escrituras y la oración.

