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sábado, 29 de agosto de 2015

Buffalo Zoo - Buffalo NY

A mi esposo Igor no le gusta mucho la filosofía de los circos y los zoológicos, la que obliga a tener los animales encerrados y lejos de su hábitat para nuestra entretención. Si lo pienso así, tampoco me gusta, y la verdad es que nunca habíamos ido al zoológico juntos ( y ni hablar de los circos, que más que pena de los animales, es una cosa que no me entretiene). Sin embargo, ahora tenemos un hijo de un año y medio que en Chile conoció los gatos, perros callejeros y lobos marinos y, por medio de libros, conoce el pato, la vaca, y otros. Él cree que todos los animales hacen muuuuuh. Le dije a mi esposo que no tenemos dinero para ir a África para mostrarle el león, el elefante, y la jirafa, así que fuimos al zoológico de la ciudad de Búfalo (no a un zoológico de búfalos). 

El zoológico, a diferencia de los otros zoológicos a los que he ido, está casi en el medio de la ciudad. Tiene un gran estacionamiento, en el que al entrar no dice en ninguna parte que es pagado, pero es. Nos enteramos de eso al momento de pagar la entrada del zoológico (US$10 por adulto), donde nos cobraron US$ 4 más por el estacionamiento. Por una entrada de 10 dólares mis expectativas del zoológico aumentaron mucho, y posteriormente mi decepción. A pesar de que nos dieron un mapa para saber dónde estaba cada animal, encontré que estaban muy lejos uno del otro. Era como que teníamos que buscar los animales, y no aparecían de manera natural mientas caminábamos por los senderos. Había muchos espacios vacíos, en construcción, y plazas y cosas, pero dónde estaban los animales!? Además había muchas cosas por la que se pagaba extra. El arriendo de coches de bebé vale 5 dólares, el carrusel vale 2 dólares, el trencillo que da una vuelta de 2 minutos vale 2 dólares, y la cama elástica con arnés vale 10 dólares (para saltar 3 minutos!). Alimentar al elefante vale 15 dólares, y así suma y sigue. Obviamente no hicimos nada de eso.

No todo fue tan malo. Había un parque para niños pequeños y por fin eso era "gratis"(después de la entrada de 10 dólares) y el Samuel se entretuvo mucho. Me da mucha alegría verlo que se entretiene con otros niños cerca, y con juegos. Hay muchas mamás que critican a las otras mamás (qué novedad!) que piensan que es bueno que el niño vaya desarrollando independencia. Yo soy una de estas últimas. Me encanta tener a mi hijo cerca, y cuidarlo. Con mucho sacrificio lo amamanté por un año (lo que siempre fue doloroso y agotador para mí) y nunca he tenido la necesidad de dejarlo con desconocidos o en un jardín infantil, pero a pesar de eso,  me gusta que crezca y que descubra el mundo,  que interactúe con otras personas, y que duerma en su cuna y en su pieza, y que se quede dormido solito, sin que yo me rompa la espalda balanceándolo.  En fin, fui feliz al verlo jugar en el parque. 

Vimos jirafas, rinocerontes, el tigre, el gorila, y otros animales (el león estaba acostado...) y al llegar a las zebras el Samuel hacía un sonido extraño, algo como "bleleleleleh". Pensé que a lo mejor quería imitarlos, pero las zebras no hacen así. Después me acordé que hace eso cuando se acerca a un basurero, o cuando va a botar su pañal con número 2 a la basura. Creo que ese "bleleleleh" era por el olor asqueroso de la caca de zebra.

He aquí algunas fotos...






















miércoles, 19 de agosto de 2015

Cerro Cumorah - Palmyra NY

A 5 km de la Arboleda Sagrada está el Cerro Cumorah, junto a un Centro de Visitantes como los que hay en la Manzana del Templo en Salt Lake City, pero en menor escala. Dentro del Centro de Vistantes hay una colección de El Libro de Mormón en todos los idiomas publicados, explicaciones acerca del lugar y de nuestras creencias básicas. Hay también cuadros hermosos, réplicas de documentos y primeros ejemplares de El Libro de Mormón, videos para entender las doctrinas del evangelio, y misioneras para dar la bienvenida, aclarar dudas, y también conversar de la vida. 

Es un parque extenso con el pasto perfectamente cortado, diferentes flores y árboles y con un camino pavimentado para subir hasta la estatua del ángel Moroni. Como es clásico del verano aquí, hay días de lluvias esporádicas, y justo cuando íbamos subiendo, se puso a llover. Hacía tanto calor, que fue una lluvia refrescante. 

Disfrutamos mucho de ese paseo, el Samuel quería subir y bajar todos y cada uno de los escalones que había, y no paraba de apuntar con el dedo la estatua y decir "dusús" (él creía que era Jesús).





















sábado, 15 de agosto de 2015

La arboleda sagrada - Palmyra NY

Hace casi dos semanas, me cambié de casa por tercera vez desde que me casé, para vivir en Amherst, Nueva York, para acompañar a mi marido mientras cursa sus estudios de postgrado en la Universidad de Buffalo. Estamos a 1 hora y 20 minutos de Palmyra NY, y de varios sitios históricos de la iglesia a la cual pertenezco, La Iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días. Cualquier persona que sea miembro de la iglesia me comprenderá que uno de los primeros lugares que quería visitar es la Arboleda Sagrada.

Según  nuestras creencias, pertenecemos a la misma Iglesia que instituyó el propio Jesucristo mientras estuvo en la Tierra. Esa Iglesia se perdió por mucho tiempo, y en el mundo moderno fue restaurada por un profeta llamado José Smith. La Restauración se inició con la aparición de Dios y Jesucristo al profeta José Smith, evento al cual conocemos como La Primera Visión. Y sí, la Primera Visión ocurrió en la Arboleda Sagrada, y yo hoy estuve allá. Parece una historia increíble, pero para mí lo increíble es que yo estuve allá hoy. 

En resumidas cuentas, José Smith era un joven de 14 años que buscaba saber a cuál iglesia unirse. Al buscar guía en la Biblia, libro que siempre fue considerado escritura para su familia, encontró un pasaje que dio respuesta a su inquietud. En el libro de Santiago 1:5 leyó: "Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada." Entonces decidió buscar un lugar apartado y tranquilo, el bosque que estaba cerca de su casa, y oró a Dios, y para su sorpresa se le apareció Dios y Jesucristo. Hay un video de La Restauración aquí.  Y hay otro más corto aquí. Y aquí está la versión musical.

En el mismo sitio está una réplica de la casa de José Smith, la granja de su familia, y otra casa donde vivió cuando tenía alrededor de 21 años.  

Visitar este lugar no es sólo un sueño cumplido, sino que fue un recordatorio para mí que puedo encontrar guía, consuelo, y ayuda a mis problemas a través de la lectura de las escrituras y la oración.