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sábado, 29 de agosto de 2015

Niagara Falls - Niagara Falls, NY

No escribí dos veces Niagara Falls porque sí. Las Cataratas del Niágara tienen un lado estadounidense y un lado canadiense. Ambos países tienen ciudades que se llaman Niagara Falls. Están las Niagara Falls en Niagara Falls, Ontario, Canadá, y al otro lado del río Niágara, las Niagara Falls en la ciudad de Niagara Falls, en Nueva York, Estados Unidos. Yo fui al lado estadounidense, porque a pesar de que los chilenos no necesitamos visa para entrar a Canadá, como tengo esta familia multinacional, uno de los integrantes es brasileño y los brasileños necesitan visa. Descubrimos que si estamos menos de 48 horas en Canadá, no necesita visa, pero sí llenar unos formularios por internet, pero no lo hicimos, entonces esta vez no pudimos ir al lado canadiense (buu). Pero está literalmente a un puente de distancia, y se puede ir caminando. 

Hay toda una controversia de cuál es el lado más bonito. Obviamente los canadienses dicen que es su lado y los estadounidenses dicen que es el suyo. Si hubiera un lado chileno de las cataratas, obviamente sería el más bonito de todos. Pero desde mi perspectiva imparcial, puedo afirmar que es obvio que el lado canadiense debe ser mucho más bonito, porque las cataratas se ven de frente. 

Este fue uno de los lugares que yo quería mucho conocer desde que supe que viviría en el área, porque está sólo a 19 kilómetros de mi casa, sí, 19. Además me gustan las caídas de agua en general, porque son lugares donde la fuerza de la naturaleza impone respeto. Me gusta estar cerca de las cascadas y respirar el rocío del agua, pero esta vez, sólo las miré de lejos. 

Existen tours en un barco que se llama Maid of the Mist, y hay un trayecto en un puente bien cerca. Los precios no son demasiado caros si se compran por separado, pero por ser un lugar tan visitado, te ofrecen entradas para un teatro, a ver un película, un acuario, poleras, tazones, y etc. Dicen que lo que realmente vale la pena son los primeros 2 que mencioné. Nosotros en esta oportunidad no fuimos, por dinero, y por ir con un niño muy pequeño al que tengo como misión hacer lo posible para que se mantenga con vida y alejarlo de los peligros. Si en algún momento, antes de que llegue el invierno viene a visitarnos algún familiar, le agradeceríamos cuidarlo mientras yo e Igor vamos al Maid of the Mist. Después de eso podríamos ir todos juntos a Canadá.


Este es un patio de comidas internacionales. Parece un terminal de buses por dentro, porque no tiene aire acondicionado, y tiene muchas mezclas de olores:

Este es el paso fronterizo a Canadá:

Igor se moría de ganas de ir a Canadá, pero no pudo porque es brasileño.

Este es un puente que divide Canadá de Estados Unidos.




El barco de turistas desde Canadá. Las personas usan un plástico impermeable rojo. Los de Estados Unidos usan uno azul.















Cuando un extraño saluda al Samuel y él se pone tímido, se esconde.


















Buffalo Zoo - Buffalo NY

A mi esposo Igor no le gusta mucho la filosofía de los circos y los zoológicos, la que obliga a tener los animales encerrados y lejos de su hábitat para nuestra entretención. Si lo pienso así, tampoco me gusta, y la verdad es que nunca habíamos ido al zoológico juntos ( y ni hablar de los circos, que más que pena de los animales, es una cosa que no me entretiene). Sin embargo, ahora tenemos un hijo de un año y medio que en Chile conoció los gatos, perros callejeros y lobos marinos y, por medio de libros, conoce el pato, la vaca, y otros. Él cree que todos los animales hacen muuuuuh. Le dije a mi esposo que no tenemos dinero para ir a África para mostrarle el león, el elefante, y la jirafa, así que fuimos al zoológico de la ciudad de Búfalo (no a un zoológico de búfalos). 

El zoológico, a diferencia de los otros zoológicos a los que he ido, está casi en el medio de la ciudad. Tiene un gran estacionamiento, en el que al entrar no dice en ninguna parte que es pagado, pero es. Nos enteramos de eso al momento de pagar la entrada del zoológico (US$10 por adulto), donde nos cobraron US$ 4 más por el estacionamiento. Por una entrada de 10 dólares mis expectativas del zoológico aumentaron mucho, y posteriormente mi decepción. A pesar de que nos dieron un mapa para saber dónde estaba cada animal, encontré que estaban muy lejos uno del otro. Era como que teníamos que buscar los animales, y no aparecían de manera natural mientas caminábamos por los senderos. Había muchos espacios vacíos, en construcción, y plazas y cosas, pero dónde estaban los animales!? Además había muchas cosas por la que se pagaba extra. El arriendo de coches de bebé vale 5 dólares, el carrusel vale 2 dólares, el trencillo que da una vuelta de 2 minutos vale 2 dólares, y la cama elástica con arnés vale 10 dólares (para saltar 3 minutos!). Alimentar al elefante vale 15 dólares, y así suma y sigue. Obviamente no hicimos nada de eso.

No todo fue tan malo. Había un parque para niños pequeños y por fin eso era "gratis"(después de la entrada de 10 dólares) y el Samuel se entretuvo mucho. Me da mucha alegría verlo que se entretiene con otros niños cerca, y con juegos. Hay muchas mamás que critican a las otras mamás (qué novedad!) que piensan que es bueno que el niño vaya desarrollando independencia. Yo soy una de estas últimas. Me encanta tener a mi hijo cerca, y cuidarlo. Con mucho sacrificio lo amamanté por un año (lo que siempre fue doloroso y agotador para mí) y nunca he tenido la necesidad de dejarlo con desconocidos o en un jardín infantil, pero a pesar de eso,  me gusta que crezca y que descubra el mundo,  que interactúe con otras personas, y que duerma en su cuna y en su pieza, y que se quede dormido solito, sin que yo me rompa la espalda balanceándolo.  En fin, fui feliz al verlo jugar en el parque. 

Vimos jirafas, rinocerontes, el tigre, el gorila, y otros animales (el león estaba acostado...) y al llegar a las zebras el Samuel hacía un sonido extraño, algo como "bleleleleleh". Pensé que a lo mejor quería imitarlos, pero las zebras no hacen así. Después me acordé que hace eso cuando se acerca a un basurero, o cuando va a botar su pañal con número 2 a la basura. Creo que ese "bleleleleh" era por el olor asqueroso de la caca de zebra.

He aquí algunas fotos...